Compostar puede sentirse lejano, en especial cuando vivimos en un departamento en el centro de la ciudad.

Nuestros hábitos urbanos en un ritmo acelerado, como el que vivimos en la ciudad, no nos da tiempo para ir más allá, el consumo nos bombardea y cada vez nos vamos desvinculando de lo natural, cambiando la naturaleza por ambientes artificiales y productos procesados de acceso rápido.

Sabemos que el hacer humano, nuestras propias ocupaciones y hábitos, generan impactos en el medio ambiente. Si tenemos consciencia de cuales son esos impactos y hábitos, podemos modificar, empezar a cambiar nuestros hábitos de consumo e incluir hábitos que nos permitan como sociedad transitar a una comunidad más sustentable y políticamente ecológica.

 

¿Qué es lo que nos paraliza y no nos permite generar cambios?

Muchas veces nuestra mente encuentra excusas que nos guían a conservar nuestros hábitos. Los hábitos son automáticos, aprendizajes que ya tenemos incorporados en nuestra programación e involucra un esfuerzo consciente para ser modificado.

Entre nuestras creencias erróneas y procrastinación idealizamos el campo, los patios grandes y las parcelas para empezar a vivir de manera más sustentable y generar hábitos como compostar. Creemos que nuestro espacio es muy pequeño, que saldrá mal olor, que atraerá ratones, que llegarán moscas o que no tenemos tiempo para aprender e implementar nuevos hábitos. Y mientras nos cuestionamos, seguimos generando y generando basura año tras año.

Según datos de Fundación basura, en Chile, cada persona produce alrededor de 1,5 kilos de basura al día y de ese total un 50% corresponde a residuos orgánicos. A esto sumemos el gasto energético, económico y las consecuencias ecológicas que involucran los rellenos sanitarios donde queda almacenada nuestra basura, por mencionar algunos de sus efectos:

-Producción de Gas Metano, Liberado por la descomposición anaeróbica de residuos orgánicos lo cual acelera el cambio climático, diferente al compost que es un proceso de descomposición aérobico (incluye oxigeno)

-Generación de Malos olores, afectando a la comunidad aledaña a los rellenos sanitarios

-Contaminación del suelo, se generan lixiviados que contaminan el suelo, subsuelo y las napas subterráneas

-Uso de pétroleo y contaminación involucrado en el traslado de la basura a los rellenos sanitarios

-Gran gasto económico dentro de los presupuestos municipales, los cuales podrían reinvertirse en presupuestos de salud, educación y vivienda

¿Es posible revertir esta situación?

Podemos dar frente a esta realidad, reduciendo nuestra basura. Siendo el compostaje el héroe de este post.

Compostar viene de componer, al igual que una composición, reune diversos elementos para una nueva creación. El compostaje es un proceso biológico, aeróbico en el cual participan microorganimos que descomponen la materia orgánica transformándola en compost, un sustrato natural que devuelve la fertilidad al suelo.

Es así como el hábito de compostar es un proceso que nos permite devolver en nutrientes lo que la tierra nos entrega en alimentos, incorporando nuestro rol humano dentro del ciclo, es un hábito que nos permite revincularnos con los ciclos naturales y es posible llevarlo a cabo desde un departamento en la ciudad.    

Dentro de los beneficios de incluir el hábito de compostar destacamos:

 

– Disminución del 50% de nuestros residuos, la mitad de la “basura” que generamos hoy irá a un relleno sanitario, reduciendo nuestro impacto personal ante el cambio climático.

– Reconectarse con los ciclos naturales, la naturaleza tiene su propio ritmo y tiempo, aprender de ello es terapéutico.

– Mejorarás la fertilidad de la tierra, podrás abonar tus plantas y cultivos con el compost que generes, evitando la utilización de productos químicos para tus plantas.

– Desarrollar una actividad ecológica en familia, la invitación es a difundir estas practicas y generar hábitos colaborativos que promuevan la mantención del sistema en el tiempo.

 

Si ya te convenciste, tenemos una propuesta para ti

 

Desde cooperativa de trabajo Minka hemos desarrollado un mini curso que te guiará para lograr incorporar el compostaje dentro de tu rutina diaria, si vives en casa o departamento donde proponemos dos técnicas de compostaje fácil de implementar y de bajo costo.

Curso en Línea: Aprende a compostar en espacios reducidos

 

En este mini-curso pasarás por un taller de 1 horas y 40 minutos donde aprenderás lo esencial para empezar a reciclar tus residuos en casa, aunque tengas poco espacio