Salud Holística para un Buen Vivir

Escrito por Claudia Gómez
16 junio, 2020

La salud es fundamental para la vida, estar saludable nos permite transitar la vida en bienestar y este bienestar no es exclusivo de nuestro cuerpo o mente humana, una mirada holística de salud integra nuestro habitar en la tierra, las acciones y ocupaciones de nuestro que hacer diario en armonía con nuestro entorno primario, comunidad y la salud del planeta.

Vivimos tiempos donde nuestra salud y la salud del planeta se encuentran en crisis, lo cuál nos moviliza a reflexionar sobre cómo sostenemos la vida, lo vulnerables que somos dentro del sistema y nos da la oportunidad de reconocer lo esencial de la vida.

Ocuparnos de nuestra salud es inherente al ser humano, vamos al médico, buscamos información, incluimos hábitos saludables, nos alimentarnos mejor (quienes tienen la posibilidad de hacerlo en un sistema injusto) pero cuánto en realidad nos hacemos cargo de gestionar la propia salud, la de la comunidad y la salud del ecosistema.

La organización mundial de la salud define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Esta definición no ha sido modificada desde el año 1948, representa el modelo médico dominante, el cual en la práctica, se basa en un reduccionismo biológico mecanisista, en el cual la salud humana es mercantilizada, dividida en partes y funciones, individualista, depositando todo el saber en el médico especialista, transformando nuestro motivo de consulta en un receptor pasivo o paciente de nuestra salud.

La mirada holística de salud no pretende reemplazar el saber médico tradicional, sino cuestionar el modelo médico como única forma de sanación, lo holístico nos permite ampliar la mirada, concebir a la persona como un todo unificado, conectado y fusionado con sus experiencias, espiritualidad, comunidad y ecosistema. Esta visión de unidad no es algo nuevo, lo holístico rescata conceptos de la sabiduría ancestral para el buen vivir, en la cual los pueblos originarios se desarrollan en armonía con todos y todo, en coexistencia, todos se preocupan por todos y por todo lo que les rodea, haciendo referencia al vivir bien para toda la comunidad y no se limitan a la comunidad humana, sino que incluyen todo lo que existe, la naturaleza, los animales, las piedras, el agua, las montañas, el viento, etc. preservando el equilibrio, la hermandad, complementariedad y armonía con el todo.

Te haz preguntado las causas de tu malestares, los factores sociales y ambientales que están perjudicando nuestra salud como comunidad? Te haz preguntado ¿cuán responsables hemos sido de preservar la vida en la tierra?

¿Cómo podemos transitar hacia una salud holística?

Los humanos somos animales sociales, estamos vinculados con la tierra, necesitamos el oxígeno generado por las plantas y árboles para vivir, nos alimentamos y nutrimos del mundo vegetal, la mayoría de la medicina que consumimos proviene de materias vegetales.

Nuestra filosofía de vida, la modernidad, el capitalismo, la tecnología y el antropocentrismo nos ha desarraigado de la fuente natural, nos hemos enclaustrado en las grandes ciudades como un gran zoológico y sobrevivimos en un sistema artificial que nos enferma.

Si queremos recuperar nuestra salud, tenemos que transitar hacia una comunidad saludable, debemos abrir y expandir nuestras mentes y corazones, recordar nuestro espíritu, reconocernos como un todo, como seres conectados, recíprocos, restablecer las relaciones, darnos cuenta que presentamos síntomas comunes, que el sistema nos ha atacado fuerte, que no somos pasivos y que tenemos mucho que transmitir y enseñarnos. Es necesario articularnos y accionar colectivamente para el bien estar, recuperar nuestro rol en la naturaleza, el paisaje natural, no desde una mirada antropocéntrica sino como uno más en el tejido de la vida, que nuestro bienestar no sea consecuencia de la destrucción del ecosistema, de la contaminación, la pérdida de biodiversidad y extinción de especies.

¿Cómo iniciamos este cambio?

Cuestionarnos y replantear nuestra forma de habitar la tierra, es el primer paso, es un cambio que debemos hacer en conjunto, como comunidad, recuperar los derechos de habitar en un ambiente saludable, en común unión con la naturaleza, reconocer otros saberes, incluir la diversidad, evolucionar juntos, conectarnos con todo, unir nuestra energía y fuerza en armonía con la naturaleza y la vida, esa es la forma de recuperar la salud.

Me gustaría finalizar compartiendo una enseñanza del pueblo Okanagan, para ellos lo primero que consideran en sus decisiones es la Madre Tierra, luego la comunidad, la familia y al último nosotras mismas como individuas-es. Una forma de decidir sin ego, sin propiedad, valorando el bien común sobre beneficios individuales, sin abusar y violentar a la madre tierra, una forma de pensar que seguro nos aporta a nuestros procesos de sanación y recuperación de la salud desde un enfoque holístico y comunitario.

Doy gracias por las enseñanzas de los siguientes

  • Buen Vivir / Vivir Bien
 Filosofía, políticas, estrategias y experiencias regionales andinas ,CAOI, 2010.
  • Diálogo de saberes: plantas medicinales, salud y cosmovisiones, G.Reyes, 2009.
  • El camino de la bruja verde artes sanadoras de la brujería y ecopaganismo, UNILEP.
  • Manual de salud para áreas rurales mapuches, C.Torres, A.Conejeros, I. Jelves, 1995.
  • La esencia de la Permacultura, Holmgren Design Services, 2007.
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